Llevamos cinco jornadas y muchas han sido las sensaciones vividas en nuestra ciudad. Desde aquellos que tras nuestro más que dudoso inicio liguero decidieron sepultarnos en vida, hasta otros que no han dejado de apoyar incondicionalmente a nuestro Sporting de Gijón.
Nuestra afición es diferente a otras muchas, todos hemos visto a través de diversos medios de comunicación la curiosidad que hemos llegado a despertar por nuestro apoyo incondicional al equipo. Aunque también nos caracterizamos por ser una afición impaciente y nerviosa.
Nadie dijo que esto fuera a ser fácil y quizá por ello debamos tomarnos cada jornada con un poco de tranquilidad, procurando transmitir nuestra confianza a esta plantilla que muestra un compromiso aférrimo con el objetivo que se ha marcado al comienzo de este curso liguero. Hay quien comete el error de mirar mucho más allá. Nuestras miras han de estar depositadas en el partido que nos juguemos cada jornada, y en el desarrollo del mismo desde el instante en el que el árbitro pite el comienzo del partido. Las prisas, los nervios, el ansia...todos ellos son elementos que nos pueden jugar una mala pasada, y sólo la humildad y el trabajo diario puede hacernos soñar de nuevo con la permanencia del equipo en primera división.
He leído con asiduidad la prensa en este primer mes de liga y será por cuanto mueve el mundo futbolístico, que los nervios atenazaron a algunos. Bien es cierto que Preciado tardó bastante en dar con un equipo que se ajustase a lo que él espera, y que esta situación nos provocó momentos tan dantescos como los vividos ante el Barcelona y el R.Madrid. Sin embargo esto sucede en todos los trabajos, es dificil encontrar la llave que te abre el camino al éxito, y muchas veces, incluso creyendo haber dado con ella, el fracaso está asegurado. La imagen ofrecida ante el Villarreal y el Mallorca se aproxima mucho más a cuantas imágenes tenemos grabadas en nuestra retina de la campaña anterior. Es por esto por lo que debemos respetar el trabajo que se está llevando a cabo, pensar que haber encontrado un once "ideal" es un paso muy importante, porque por encima de todo los jugadores necesitan continuidad para poder adquirir la confianza necesaria en sí mismos y en cuantos les ofrecen sus apoyos en el transcurso de los partidos. Incluso, para aquellos que no son titulares es mucho más fácil entrar en un equipo hecho, con confianza y garantías.
No nos queda más que esperar y confiar, seguir ilusionados por cuanto significa el Sporting de Gijón y continuar ofreciendo nuestro apoyo incondicional al equipo. Sólo la tranquilidad y la humildad de todos nos ayudará a aportar nuestro granito de arena en la consecución de la permanencia. Y ya el tiempo se encargará de quitar o darnos la razón, sólo al final de la temporada podremos echar la vista atrás para vislumbrar nuestros fallos y saber qué hemos de corregir.
Siempre....SPORTING DE GIJÓN